QTC-011 — The Oldest Light We Can See / La luz más antigua que podemos observar
Segurola, Juan
English abstract
The cosmic microwave background is the oldest electromagnetic light we can observe across the whole sky, but it is not light from the beginning. Its photons last scattered when the Universe was about 380,000 years old, after cooling plasma became transparent. A prediction preceded the celebrated 1965 detection; the detection itself was a single-frequency excess, not yet a measured blackbody spectrum. COBE later established an extraordinarily precise thermal spectrum, while COBE, WMAP and Planck mapped fluctuations and polarization that encode earlier physics. Those maps are calibrated reconstructions shaped by beams, foreground removal and statistical inference. The CMB is therefore both an observational horizon and an archive: a real field of ancient photons whose meaning depends on a carefully tested physical model.
Resumen en español
El fondo cósmico de microondas es la luz electromagnética más antigua que podemos observar en todo el cielo, pero no es luz del comienzo. Sus fotones se dispersaron por última vez cuando el universo tenía unos 380.000 años, después de que el plasma enfriado se volviera transparente. Una predicción precedió a la célebre detección de 1965; la detección misma fue un exceso medido en una sola frecuencia, no todavía un espectro de cuerpo negro. COBE estableció después un espectro térmico extraordinariamente preciso, mientras que COBE, WMAP y Planck cartografiaron fluctuaciones y polarización que codifican física anterior. Esos mapas son reconstrucciones calibradas condicionadas por los haces, la eliminación de primeros planos y la inferencia estadística. La CMB es, por tanto, horizonte observacional y archivo: un campo real de fotones antiguos cuyo significado depende de un modelo físico sometido a pruebas cuidadosas.
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Version DOI 10.5281/zenodo.22336350 · All versions in Zenodo